viernes, 23 de agosto de 2013

El ámbito espiritual

En el mundo de hoy, que está conectado por medio de la tecnología, la definición de lo que es un amigo ha cambiado. Quizás hoy pensemos que tenemos muchos “amigos”; es verdad, tenemos la capacidad de estar informados y mantenernos al corriente de lo que sucede en la vida de muchos de nuestros conocidos, así como de amigos actuales y pasados, y aún de gente que no hemos conocido personalmente y a quienes llamamos nuestros amigos. También amamos estar rodeados de personas que nos amen y se preocupen por nosotros o que estén en nuestro circulo social y pensemos que son nuestros amigos, pero ¿nos hemos preguntado si estas personas son verdaderas amigas?

Considerablemente para saber lo que un buen amigo es debemos que un amigo debe ser honesto con su amigo, ya que vivimos en un tiempo en el que la responsabilidad vale menos que el orgullo y que la misma honestidad;
Los amigos deben valorar la amistada y el cariño que reciben diariamente, apreciando cada pequeño detalle y claramente al entregar dicho cariño no esperar nada a cambio, como se notaba en el cuento de “El amigo fiel”, donde el molinero pedía muchos favores a cambio de la carretilla vieja e inservible que le entregaría al pequeño Hans.
Un verdadero amigo nunca abandona a sus amigos ni en los peores momentos, pues es el primero que debe correr a socorrerle y dar hasta la vida por él.
El procurar lo mejor para otra persona es la esencia de la verdadera amistad. Es considerar a la otra persona en primer lugar; es ser totalmente honrado, leal y casto en todo lo que se hace. Tal vez sea la palabra dedicación la que revele el verdadero significado de la amistad.
En el eclesiástico podemos apreciar lo que se llama una verdadera amistad, estableciendo que a pesar de que las personas nos rodean constantemente y se vuelven parte de nuestra vida, solo uno de entre mil será nuestro verdadero amigo.
Tanto el cuento escrito por Oscar Wilde  como el capítulo 6 sobre la amistad del Eclesiásticos describe que debemos tener cuidado con las personas con las cuales nos juntamos, algunas personas nos mentirán diciendo con dulces y filosas palabras que son nuestros amigos y que por ello debemos darle lo que se merecen, que necesitan estar con nosotros, cuando les conviene. 
No podemos aceptar y reconocer a cualquier persona como un verdadero amigo, pues un verdadero amigo debe influir a la otra persona de manera positiva y hacer una gran diferencia en su vida, debe aceptar cada virtud y cada defecto y jamás juzgarlo, solo aconsejarlo.
Pero, al encontrar ese verdadero amigo, no podemos abusar de él o ella de ninguna manera. En el cuento se encontraba un claro ejemplo de aventajarse de los bienes de alguien porque tienen una amistad, ya que ciegamente Hans soltó todos sus bienes para entregárselos al molinero, quien ni se mostraba agradecido por ella y alegaba que tenía el derecho de que le fuesen entregadas.

Un verdadero amigo es aquel que nunca se aprovechara de ti, el que cree en ti, en todas tus habilidades y te motiva a desarrollarlas y a nunca rendirte, el que es confiable, fiable y comprensivo, el que te escucha y te ayuda a levantarte y a solucionar tus problemas juntos... Un verdadero amigo es el que siempre estará a tu lado y se quedara ahí hasta en los peores momentos de la vida de ambos.
"El que tiene un amigo es un tesoro, se debe cuidar como a un talismán, y se debe velar por su bienestar" - Eclesiástico 6, 14-16.

No hay comentarios:

Publicar un comentario